lunes, 14 de agosto de 2017

El imperialismo norteamericano quiere hacer de Venezuela lo que en SIRIA. LIBIA o IRAK.

#TrumpVenezuelaSeRespeta

No pudieron parar la revolución bolivariana por la violencia,
no han conseguido el bloqueo total como hicieron con Cuba,
no han encontrado el apoyo de muchos países y organizaciones internacionales y
me temo que sólo les queda la intervención militar.
Mucha gente teme ya que el loco de Trump, al mas rancio estilo del imperialismo norteamericano, esté preparando un nuevo GOLPE DE ESTADO contra Venezuela.
Afortunadamente se ha iniciado una campaña mundial de apoyo a Venezuela, y tú, no solo a nivel personal, sino también a nivel de grupos, colectivos, partidos, plataformas o asociaciones, puede colaborar para intentar parar esta barbarie.
Por eso he escrito esta entrada en la que te animo a adherirte a dicha iniciativa y que se lo difundas si estás de acuerdo.
Al final del artículo que transcribo, puedes fácilmente adherirte.

Frente a las amenazas de Trump, el continente entero es Venezuela

Derrotados en las urnas por la aplastante masa de más de 8 millones de votos que aprobaron y pusieron en marcha la esperada Asamblea Nacional Constituyente, pero también expulsados de las calles donde daban rienda suelta a sus acciones fascistas, la oposición local e internacional se ve en la obligación de apelar al último gran recurso que les queda a mano. Es decir, la intervención directa de quien finalmente maneja todos los hilos de la desestabilización en Venezuela: el imperialismo norteamericano a través de su actual representante Donald Trump.

Se sabe que el "estilo Trump" es banal y provocador, irresponsable y brutal, pero en esta instancia todos esos adjetivos se tornan indefectiblemente peligrosos. No podemos descartar ninguna alternativa derivada de sus amenazas. Lisa y llanamente está hablando de una intervención militar contra Venezuela Bolivariana.

A través de esta acción de amedrentamiento busca darle alas a los sectores más extremistas de la oposición para ganar tiempo y recomponerse de la crisis en la que están sumergidos, donde un sector ya ha decidido subirse a la convocatoria electoral planteada por el gobierno de Nicolás Maduro y otra facción minoritaria sigue atizando el fuego de la violencia. Sin embargo, cuando el Imperio se pronuncia de esta manera no se pueden minimizar las consecuencias. Trump sabe que cuenta con el respaldo ya no de los pueblos del continente, ni siquiera de todos los sectores de poder de su propio país, pero sí de algunos presidentes de la derecha latinoamericana que disciplinadamente están tratando de socavar el prestigio y la fortaleza que Venezuela mantiene en la región.

El cuarteto de Macri, Temer, Santos y Kuzinsky, junto con las repetidas patrañas montadas por Luis Almagro desde la OEA son la plataforma en la que el mandatario estadounidense forja su idea intervencionista. Representan, para decirlo en lenguaje bélico, el eslabón diplomático que necesita cualquier ejército invasor para desarrollar sus tareas operacionales.
El otro valor agregado surge de la campaña de mentiras y tergiversación informativa vertida por el terrorismo mediático.

Ese es el panorama que se vive actualmente: Trump y sus cómplices imaginan una posibilidad de intervención directa para auxiliar a sus devaluados aliados internos. Cuenta adicionalmente para ello con el auxilio del paramilitarismo colombiano que ya ha logrado perforar la frontera caliente que separa a ambos países.

Si bien el conjunto de estos elementos hostiles no han podido quebrar la férrea unidad cívico-militar bolivariana, es muy probable que indaguen sobre nuevos recursos que pueden terminar en acciones militares típicas de la guerra asimétrica.

Frente a toda esta algarada belicista, por ahora verbal pero que hay que tener en cuenta en cualquier tipo de análisis defensivo, hay un elemento a cuidar y proteger siempre: el pueblo venezolano. Esos hombres y mujeres que pelean diariamente contra la guerra económica, el desabastecimiento, la especulación, los ataques xenófobos. Gente sencilla y concientizada dispuesta a sostener una Revolución que los ha dignificado como jamás ocurriera anteriormente. Ellas y ellos son quienes, en la primera línea del frente, están dispuestos a dar batalla por todas las variantes imaginables.

Al contrario de lo que el Imperio piensa y desea, la Revolución está más viva que nunca. El funcionamiento a pleno de la ANC ejerciendo la democracia directa, dando las respuestas que el país necesita. También, y esto es importante destacarlo, se han obtenido rotundos éxitos en la lucha anti-terrorista al producirse las detenciones de los atacantes del cuartel de Paramacay, demostrando en la práctica que nadie que ataque a la Revolución saldrá impune.

Es precisamente a partir de esta realidad que la solidaridad internacional se hace sumamente necesaria. Imprescindible. Ya no solamente como expresión de deseo sino con la certeza de que todos y todas en cada uno de los países en que se encuentren, y que sientan a la Revolución Bolivariana como propia, se preparen para defenderla hasta las últimas consecuencias.

Frente a un ataque de tal magnitud, no hay tercera vía frente al escenario actual. O se está con el pueblo y el Gobierno bolivariano, apoyando sus esfuerzos de paz y profundización de la Revolución, o se hipotecan la dignidad y los valores fundamentales de una Nación que se pretenda soberana, formando parte de la agresión imperial.

Quienes reivindicamos el legado del Comandante Hugo Chávez, que es el de San Martín y Bolívar, y a su vez defendemos la Independencia de nuestros pueblos y creemos que hay otro mundo donde el “vivir bien” sea posible para las grandes mayorías, debemos hacerle llegar al pueblo venezolano la más irrestricta e indeclinable adhesión en su lucha anticolonial y antiimperial. Hoy más que nunca todas y todos somos Venezuela bolivariana.

FIRMAS Y ADHESIONES A:
trumpvenezuelaserespeta@gmail.com


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domingo, 6 de agosto de 2017

A los Eurodiputad@s y miembros del Consejo Europeo: ¡No invertid en armas!


Normalmente, la guerra resulta perjudicial para los negocios.
Excepto para los de la industria armamentística.
En este caso, el negocio es redondo.


Por fin, el trabajo de los grupos de presión de la industria armamentística parece haber dado sus frutos [1].

La Comisión Europea lanzó una propuesta para dar a las empresas armamentísticas 1.500 millones euros al año para que desarrollen nueva tecnología militar [2].

¡1.500 millones que podrían destinarse al desarrollo sostenible y a la protección del medio ambiente! [3].

Pero todavía podemos pararla: la Comisión ha lanzado una consulta abierta sobre la adjudicación de fondos públicos a la industria armamentística. Estamos ante una oportunidad de oro: una vía de comunicación directa entre la ciudadanía y la Comisión, sin ministros ni eurodiputados actuando de intermediarios.

La propuesta está todavía en fase embrionaria y por ello la Comisión tiene un interés real en conocer nuestra opinión. Si suficientes personas nos posicionáramos en contra de financiar la investigación armamentística, podríamos conseguir que esta propuesta no saliera adelante.

Solo nos quedan 4 días antes de que se cierre la consulta. Debemos actuar cuanto antes. Para ello, añade tu firma a la de las 140.000 personas que ya han firmado nuestra petición y luego envía tu opinión a la Comisión. ¡El formulario de la consulta es muy sencillo, tiene una sola pregunta!

Firma pinchando AQUÍ y dile a la Comisión que no financie conflictos armados

La industria armamentística es distinta a todas las demás porque se beneficia de los conflictos armados y las guerras. Al menos cinco países de la UE han estado vendiendo armas y munición a cuatro países que apoyan a la oposición armada de Siria desde 2012 [4].
Si la propuesta de la Comisión entrara en vigor, la UE tendría capacidad para exportar armamento más sofisticado y peligroso, financiado con los impuestos de los contribuyentes. Las industrias que se benefician de la destrucción no deberían recibir un trato preferencial por parte de la UE.

Pero esto es justamente lo que propone la Comisión. Parte de la financiación para apoyar a la industria armamentística procedería de partidas del presupuesto de la UE, que dejarían de destinarse a programas con escasos recursos, como los dedicados a los derechos humanos [5].
No queremos una Unión que da prioridad a la militarización en detrimento de los derechos humanos y la resolución de conflictos.

Muchos activistas por la paz y decenas de organizaciones europeas se han posicionado en contra de esta propuesta. Si sumamos las miles voces de nuestra comunidad a su lucha, el movimiento europeo por la paz será imparable. La consulta pública cierra en 4 días. La Comisión quiere conocer tu opinión.
¡No dejes pasar esta oportunidad!

Firma y dile a la Comisión que no financie conflictos armados

Una vez hayas participado en la consulta, la mejor manera de multiplicar tu impacto es reenviar este correo a las personas de tu entorno cercano. Ellas confían en ti, así nadie mejor que tú para invitarlas a participar. Para ganar esta lucha, es necesario que el mayor número de personas se una a esta simple acción: ¿podrías reenviar este correo a los tuyos?

Desde LA TERCA UTOPÍA y junto a la ENAAT,
te animamos a firmar para conseguir Un mundo en paz.
Yo ya firmé ¿Te animas?




[1] Asociación Europea de Industrias Aeroespaciales y de Defensa.

[2] En 2016, la UE decidió destinar 90 millones de euros a la industria armamentística durante el período 2017-2019. La nueva propuesta de la Comisión Europea pretende adjudicar 500 millones de euros en 2019 y 2020 para la fase de desarrollo de nuevos productos militares. Esta cifra se elevaría a 1.500 millones de euros al año a partir del 2021, tanto para la investigación como para el desarrollo de nuevos productos y tecnología militar, si tenemos en cuenta los fondos que serán asignados a la industria armamentística para otras actividades que no sean I+D.

[3] ¡1.500 millones que podrían destinarse al desarrollo sostenible y a la protección del medio ambiente!

[4] Bosnia, Bulgaria, Croacia, República Checa, Eslovaquia, Serbia y Rumanía acordaron dicha exportación de armas.
[5] Parte de la financiación para apoyar a la industria armamentística procedería de partidas del presupuesto de la UE, que dejarían de destinarse a programas con escasos recursos.

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sábado, 5 de agosto de 2017

¿Qué esconden los últimos ataques de Trump y Europa a Venezuela?

En Venezuela, en contra de lo que se dice, lo que hay es un gobierno asediado por la derecha local con el inestimable apoyo del gobierno de los EEUU.

Me duele el silencio de los buenos, que por miedo a que los tachen de bolivarianos, miran para otro lado incluso en la izquierda.

La gente repite por boca de ganso lo que ve en la TV, sin entrever siquiera que ante nuestros propios ojos se está preparando un auténtico golpe de Estado. Me parece terrible.

A Venezuela la están estrangulándo económicamente, como se hizo con el bloqueo a Cuba, sin reparar en que hay más de ocho millones y todo un ejército detrás que ya no van a renunciar fácilmente a su sueño y menos ante una oposición es de corte fascista. Me temo que va a pasar como en Siria.

Aunque me llamen Chavista, Bolivariano, Revolucionario o Radical, estoy preparando para mis amistades y quien quiera honestamente contrastar con las falsedades diarias de unos medios imperialistas, un dossier con las noticias que no llegan a España y con artículos que se salen del discurso oficial. Y es que estoy verdaderamente estremecido.

Mientras tanto, comparto aquí una reflexión de mi amigo y hermano de comunidades cristianas populares, Pedro Castilla, ya que ningún medio se atreve a publicárselo. Es lo mínimo que puedo hacer.
Feliz semana y si no queréis ser cómplices contrastar la mierda diaria con la que nos intoxican los medios del régimen.

LO QUE ESCONDEN LOS ULTIMOS ATAQUES, DE TRUMP Y EUROPA, A VENEZUELA

Por Pedro Castilla Madriñán


Se puede decir que el mundo iba a mejor hasta que los grandes medios de comunicación fueron asaltados por el poder empresarial y los “chicagos boys” comenzaron a poner en práctica sus maquiavélicas teorías neoliberales en este laboratorio planetario.

Todas las “buenas intenciones” puestas en marcha, tras el desastre de las dos guerras mundiales, sólo duraron lo que un caramelo en la puerta de un colegio. Sólo que en esta ocasión el caramelo del mal llamado estado del bienestar (porque nunca lo fue para todos) lo arrebató el director de la escuela. Ósea el imperio económico.

Desde entonces, la Verdad, la Democracia, la Libertad, la Fraternidad, la Paz (aunque el tito Sam nunca la practicó) y el respeto a la madre Naturaleza se han ido pisoteando, hasta quedar enterradas en el subsuelo de los melancólicos recuerdos de lo que pudo ser y fue todo lo contrario.
Desde ese entonces, han ido floreciendo siniestros rostros, ocultados por falsas democracias, que permanentemente lo delatan sus fasoides comportamientos; un aterrador mercadeo de armas que cuando los almacenes se encuentran llenos toca vaciarlos, y que su fructífero comercio, en manos de buitres encorbatados, lo hacen cada vez más apetitoso; también se ha instalado una inhumana indiferencia ante la mortífera y ocultada hambruna que padece una considerable parte de la humanidad. Ó sea, dinero para matar, pero no para comer. Asimismo han prosperado otras lacras antihumanas como son la emigración, los refugiados, el desempleo, los desahucios y el deterioro medioambiental. Y es que la codicia de estos amos del mundo, no tienen freno ni conciencia.

Esta derechona capitalista, poseída por crueles demonios, ni cree ni practica la democracia, sólo la escenifica. Cuando obtienen el poder gubernamental siempre lo aprovechan para reprimir al pueblo, sustraer sus derechos sociales y laborales, dictar leyes contra la ciudadanía y saquear las arcas estatales y bolsillos de la gente. Pero cuando son relegados a la oposición despliegan toda su batería informativa para erosionar constantemente a los legítimos gobernantes, planear golpes de Estado o impedir las labores gubernamentales con permanentes confrontaciones, originando con ello un clima de desestabilización e ingobernabilidad. Quizás nuestra embriaguez informativa, subyugación clientelar o espíritu acomodaticio no permitan advertirlo, pero que no quepa la menor duda que estamos engordando a esta bestia apocalíptica para “disfrute” de nuestros nietos y deterioro de la Pachamama.

La esquizofrenia del poderoso gobierno mundial en la sombra y de sus secuaces gobiernos occidentales, le llevan a dictar unas leyes que atentan contra los más fundamentales valores humanos y necesidades del planeta. La locura llega hasta tal extremo que defender hoy esos cruciales valores se ha convertido en delito. Es indudable que estos amos del mundo están marcando el camino al infierno, aquí en la Tierra.
Por otro lado, la realidad que venden sus altavoces mediáticos es ficticia, engañosa y alineante, produciendo en el imaginario colectivo tan adulterada evidencia de los hechos, que le llevan a odiar al oprimido y amar al opresor, como decía Malcon X. Magia que consiguen mezclando hábilmente verdades con mentiras, ocultando logros ajenos, manipulando informaciones o simplemente eligiendo quienes son los ángeles- por muy demonios que sean- y cuales los demonios- a pesar de sus aureolas de humanidad-.

Tal es el caso de Venezuela, que se ha convertido en el mayor acontecimiento de manipulación mediática mundial. Los grandes diseñadores de la comunicación son reconocidos y recompensados, en tan vergonzoso tocomocho, por las élites mundiales, facilitando además que sus primas hermanas venezolanas implanten el terror en su país, propicien golpes de Estados, asesinen a quienes le vienen en ganas y, encima, sean exaltadas como héroes y defensoras de la democracia en todas las alfombras neoliberales de Occidente y en las latinoamericanas de sus compinches de traición. Súper óscar al mayor espectáculo de ficción.

Si Venezuela no ha sucumbido tras 18 años de continuos ataques mediáticos, diversos golpes de Estado y otras tantas intentonas, guerras económicas o de divisas y múltiples acciones violentas y maquiavélicas por parte de las élites empresariales venezolanas, con el constante apoyo logístico estadounidense, es porque el valeroso y consciente pueblo venezolano ha sabido defender sus grandes logros sociales y avances democráticos, con la valentía heredada de sus próceres y la fuerza imprimida por Hugo Chávez. Este sorprendente pueblo, siempre se ha sentido amparado por sus admirables fuerzas armadas, que sólo rinden pleitesía a la Constitución y al pueblo, como debe ser. Ojala que todas las fuerzas armadas mundiales se plegaran a tan hidalgos principios. Seguro que la paz mundial estaría garantizada.

Pueblo y Fuerzas armadas, comparten los verdaderos valores patrios, unidos por ese profundo sentimiento que significa el amor a la patria, ósea, a su gente, su historia, sus paisajes y sus tierras, su progreso, el de todas y todos, la solidaridad con los compatriotas que más sufren, la veneración a la huella de sus ancestros, la estela de sus próceres, la fraterna herencia que deberán entregarle a sus descendientes, la lucha por la paz y la democracia protagónica, y la entrega de la vida, si hace falta, por preservar esos valores. Pueblo y Fuerzas Armadas fundidos en una patriótica unión cívico-militar, puesta en marcha por Hugo Chávez y preconizada por Zamora, conforman un espíritu insoldable e invencible. Fundamento para el futuro de Venezuela y de Latinoamérica.

En estos decisivos momentos para Venezuela, Latinoamérica y la humanidad, el gobierno y pueblo venezolano se están enfrentando a un perverso golpe de Estado de última generación, muy bien diseñado por la tenebrosa CIA y el Comando Sur estadounidense, contando con el apoyo mediático y gubernamental de España, principalmente, y de los países latinoamericanos al servicio de los intereses de Washington. En estos decisivos momentos, en Venezuela se está librando una crucial batalla entre el fascismo y la democracia, la violencia contra la paz, la mentira contra la verdad, el odio contra el amor, los ricos contra los pobres y el pasado oscuro de Venezuela contra un presente nítido y esperanzador, que intenta enturbiar una terrorífica oposición. También se está jugando el principio del fin de la independencia latinoamericana o continuar con su legítimo proceso de soberanía continental. A la que tiene todo su derecho.

La alta preocupación e intervención de Trump, arrastrando a las serviles comparsas españolas y afines latinoamericanas, con el apoyo de parte de parlamento europeo, reflejan la transcendencia de la “batalla”. Al grito de “por el imperio capitalista”, todos estos buitres, de una forma u otra, intentan sacar tajada de un noble país que está dando ejemplo al mundo entero de cómo distribuir sus recursos y riquezas en beneficio de la felicidad de todas las personas, y no sólo de unas privilegiadas élites, como antaño.

Ya sabemos todos como Estados Unidos se las emplea para apoderarse de los recursos de cualquier país. Aún se están buscando las armas de destrucción masiva. Al igual que el caballo de Atila allá por donde pasa sólo deja guerras, desolación, muertes y emigración. Y Venezuela es un bocado muy apetitoso al ser la primera reserva mundial de petróleo. Además, no pueden consentir que esos recursos los disfrute el pueblo en forma de salud, educación y alimentación, basado en un genuino modelo social “marca de la casa”, ya que una parte de esos recursos deben servir para pagar a sus adinerados compinches venezolanos que, a su vez, tendrán que repartir unas migajas entre sus traidores secuaces.

Otra de las razones del descomunal despliegue contra el pueblo venezolano, es la de intentar apagar de una vez por todas la osadía de ofrecer, al igual que otras naciones latinoamericanas, la alternativa de que existe otra forma más justa de conducir este mundo. "No existen utopías”, decía Margaret Thatcher. Pues sí que existen, contradicen y demuestran Chávez, Morales, Correa, Fidel, Maduro, Lula, Cristina, Zelaya, Dilma, Múgica, Daniel… Así que toca sofocar esta insolente arriada que se está extendiendo cada vez más. Empleando sus consabidas artimañas, ya impusieron sus títeres en Honduras, Paraguay, Argentina y Brasil. Y todos conocemos el “progreso” que trajeron. Pero el estandarte venezolano es un hueso duro de roer y hay que ir a por todas, aunque sea quemando seres humanos (ya llevan más de 25).

También desean descargar toda esa rabia contenida contra la Venezuela de Chávez, por atreverse a iniciar un imparable proceso de independencia de la patria grande latinoamericana, a través de instituciones y estamentos supranacionales como UNASUR, Petrocaribe, CELAC, Tele Sur, Banco del Sur… Hay que recordar que no existe país latinoamericano que no haya sido invadido por SAM en los 150 últimos años, algunos varias veces. Estados Unidos quiere seguir tratando a Latinoamérica como una colonia que le pertenece.

Las relaciones comerciales que Venezuela ha iniciado con China, Rusia e India y otros países no alineados con el sistema capitalista, siendo imitadas por otras naciones latinoamericanas, deterioran la usurera dependencia económica y comercial con Estados Unidos, potenciando los igualitarios vínculos económicos que deben existir entre todos los países del mundo.
El chavismo es altamente peligroso, además, porque inventa una política de la liberación como existe una teología de la liberación, emanada de la “herejía” del Vaticano II, que no es otra cosa que volver a las fuentes evangélicas enterradas por Constantino y Teodosio en el siglo IV. La “Opción preferencial por los pobres y su empoderamiento” es la base de la teología de la liberación. Es por ello que en el seno del chavismo, existe una filosofía patriótica del humanismo heredada del cristianismo. Al igual que Washington desplegó una terrible guerra contra esta Iglesia liberadora, culminando con el asesinato de los seis jesuitas, ahora mismo intenta erradicar nuevamente esa semilla de “herejía cristiana”, enraizada en la revolución bolivariana.

Pero, el colmo del “puñetero” pueblo venezolano, presionado por tanto asedio, ha sido la de ingeniarse una salida hacia adelante con la legítima Constituyente. Ello representa dar un paso más en los valores democráticos recogido en su Constitución, ofreciendo mayor poder y protagonismo al pueblo. Claro que, a un capitalismo cada vez más reaccionario, antidemocrático, de indisimulados tintes fascistas y sustrayendo la participación ciudadana para otorgarla a las grandes empresas y capitales, la nueva Constituyente los dejaría desenmascarados. No sería fácil continuar proclamando por sus altavoces que Venezuela es una “tiranía”- una tiranía que lega su poder al pueblo- y que ellos representan a la democracia.

En Venezuela ni existe tiranía, ni dictadura, ni violación de los Derechos Humanos, esas lacras son precisamente las armas de destrucción masiva que emplea el cruel capitalismo y la oposición venezolana. En Venezuela lo que se está produciendo es el imparable Albor de la paz y felicidad mundial. Y el Imperio Económico se obstina en apagarlo como sea.

La actual situación se torna difícil para el pueblo venezolano, pero más difícil se materializa aún para este enemigo del mundo, porque, aunque tenga el poder de las armas y de los medios, Venezuela, posee el poder de la razón y de la paz, y esta siempre termina imponiéndose. Porque las instituciones supranacionales latinoamericana están con Venezuela, al igual que la mayor parte de la OEA- a pesar de las traiciones- de la ONU, de los 120 países no alineados y de los pueblos del mundo, cada vez más enamorados de la revolución bolivariana. Porque la Verdad y el Amor siempre terminan venciendo y porque el invencible Chávez continua presente en el espíritu del admirable pueblo venezolano.


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