jueves, 12 de julio de 2012

Si España y el resto de GIPSI no pagáramos nuestra deuda, colapsaríamos a toda la banca alemana.


Así de rotundo, como suena, es una posible realidad que nos explica muchas de las jugadas que, la troika europea y los llamados mercados, nos cuelan a diario. Que si subimos la prima de riesgo española por más que Rajoy engañe a los suyos y se baje cada semana los pantalones, que si manipulamos el euribor y presentamos las cuentas que nos interesan, que si prestamos dinero al 1% a los bancos privados para que estos hagan el agosto todo el año hundiendo a los países intervenidos diciéndoles que los recatamos, que si cambiamos a sus primeros ministros aunque tengan el apoyo de sus pueblos, que si obligamos a otros que se creen mas listos, a cambiar sus constituciones para que la deuda sea el primer mandamiento de la ley del mercado, …

Pues si señoras y señores, esta sencilla tesis explica científicamente muchas cosas que cualquiera intuimos aunque no sepamos demostrar pero a sabiendas de que nos están engañando, de que no nos representan y de que esto no es una crisis sino una descomunal estafa. Y un claro ejemplo es que el BCE (el lobby armado de la banca alemana, no lo olvidemos) no quiere comprar deuda pública española bajo ningún concepto, cuando sabemos que si lo hiciera bajaría la prima de riesgo española como la espuma.

Y no es que yo me haya hecho economista, ni que lo diga alegremente. En un brillante artículo lo explica el afamado y viejo profesor Navarro titulado “El por qué de los recortes“ que fácilmente podéis encontrar en la edición de público de hoy.
Los bancos alemanes habían prestado en 2009 la enorme cantidad de 704.000 millones de euros a los países PIGS (España, Grecia, Irlanda y Portugal), convertidos en GIPSI* con la inclusión de Italia. Esta cantidad es muchas veces superior al capital en reserva de la banca alemana. Si estos países no pudieran pagar su deuda, la banca alemana colapsaría”.

Por eso, y porque tanto los bancos alemanes como la Sra Merkel lo sabían perfectamente, es por lo que esta última, utilizada como adalid neoliberal omnipotente, no tiene otra obsesión que esa mal llamada “austeridad” a la que deben dar prioridad todos los países que le debemos préstamos porque de otra manera piensan que no se lo podríamos pagar nunca. Es el mismo mecanismo que ocurría cuando las ONGs denunciábamos la deuda externa de los países del Tercer mundo, finalmente denominada “deuda Eterna” por impagable al inventar y trucar ese cuento tan familiar como coloquial ya de la “prima de riesgo”. Y no nos engañemos más pues como dice el citado Vicenc Navarro, de ahí es de donde nació la madre de todos los recortes: “El objetivo de los recortes es salvar la banca alemana” (op. Cit).

*Por cierto que el acrónimo GIPSI es una manera más decorosa de llamar a los antiguos PIGS (cerdos en Inglés, que es como nos llamaban los bancos anglosajones a los países del sur de europa cuando se referían a los asuntos de la deuda, el déficit y la balanza de pagos) que sin pudor alguno denominaron igualmente PIIGS, con la incorporación al pelotón de Italia.


* Si te ha gustado, COMPÁRTELO y/o VÓTALO: