martes, 29 de mayo de 2012

A propósito del oportunismo del PSOE con el IBI de la Iglesia.


NO ES LO MISMO LLAMAR QUE SALIR A ABRIR.

A raíz de las ultimas acciones que con carácter de urgencia ha puesto en marcha el PSOE para solicitar que la Iglesia Católica pague el IBI, llegando a presentar mociones en gran parte de ayuntamientos donde hasta hace poco incluso gobernaba” -como es el caso de la presentada esta mañana en mi ciudad-, sin que entonces dijeran ni “mu”, me creo en la obligación moral de manifestar mi sorpresa ante tamaño oportunismo.
Previamente y para no ser utilizado por la derecha “neocons” que también está poniendo el grito en el cielo (y, nunca mejor dicho, porque es al cielo y no a las realidades terrenales de los sufrientes, donde ellos siempre miran), tengo que confesar mis opciones. Así, como creyente que quiero ser, -aunque para algunas personas pueda parecer extraño-, siempre he defendido la laicidad, la separación Iglesia Estado o la denuncia del Concordato y demás acuerdos quasi preconstitucionales.
Basta con visitar mi blog para ver decenas de entradas sobre el tema. Recientemente incluso, he publicado "Yo también quiero que mi Iglesia pague el IBI". Por lo que, de acuerdo o no, mi opinión no es sorpresa para nadie.
Por ello, me parece ahora muy descarado, cínico, y oportunista que venga el PSOE a pedir lo que gobernando siempre se negó (tanto lo del IBI como lo del Concordato), incluso cuando desde organizaciones sociales, como Europa Laica, religiosas como Redes Cristianas o partidos como Izquierda Unida, se lo pedimos reiteradamente.

Ni Rubalcaba tiene credibilidad para pedirlo ahora, ni nadie en el PSOE que siempre anduvieron callados (con muy pocas excepciones y sin trascendencia), incluso los autodenominados críticos. Tampoco me vale que me cuenten las milongas de que “la mala” era Teresa Fernández de la Vega, que odiaba a Rubalcaba, y que ella era la culpable de que nunca antes quisieran enfrentarse con la Iglesia.

Qué triste es que últimamente en esta España nuestra lo que predomine sea el oportunismo, la corrupción, el compadreo y la mentira; el gobierno del PP lo practica a diario sea con las amnistías fiscales, las privatizaciones, las falsas austeridades, las ayudas a los bancos (lo de Bankia es el colmo), o las Reformas de los Viernes, y la oposición del PSOE con un oportunismo que ya no cuela. ¿A quien pretenden engañar?

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