jueves, 30 de junio de 2011

¿CÓMO VES y CÓMO SUEÑAS a LA IGLESIA ESPAÑOLA?


Encuesta solicitada por REDES CRISTIANAS, ante la próxima venida del Papa a la JMJ de Madrid.

1. Quien responde y breve descripción: LUIS ANGEL AGUILAR MONTERO. Es maestro de escuela recién jubilado, casado, divorciado, padre de dos hijos y felizmente casado de nuevo, aunque su iglesia le niegue la comunión. Nace y vive en la Mancha. Desde los 18 años está en una Comunidad Cristiana de Base; Ha sido coordinador provincial de IU y eclesialmente ha participado en consejos diocesanos, escuelas de pastoral, Cáritas, y en todos los niveles de coordinación de las CCP.

2. ¿Te identificas (te sientes a gusto) con las posturas que está tomando actualmente la iglesia jerárquica española (hacia dentro y hacia fuera de sí misma) o, por el contrario, tienes dificultades? Si fuera esto último, ¿por qué?

Ni me identifico, ni me puedo sentir a gusto con estas posturas, actitudes y actuaciones de la jerarquía española que han devenido tan integristas, fundamentalistas y vergonzantes en los últimos años. Hacia dentro siento vergüenza ajena por tanta hipocresía solo justificable desde la decrepitud de esta Iglesia de Negro y del NO. Y hacia fuera, solo puedo lamentar el terrible invierno eclesial que nos están haciendo vivir y que es el responsable del ateismo actual imperante que dice No a este Dios, a esta Iglesia, a este Catecismo y a estas prácticas que día a día nos presentan los enterradores del Vaticano II y precursores de la iglesia mas rancia de los últimos siglos.
Para el porqué, me faltaría espacio con el ofrecido en esta pequeña encuesta, pero sintéticamente diría que por estar tan aliados con el poder, por castigar y reprimir toda la teología que huela a liberación, por condenar en lugar de perdonar, por tapar a los pederastas, por apoyar a los corruptos, por salir a la calle a manifestarse contra las leyes del gobierno y nunca contra la injusticia ni el hambre, por censurar las pequeñas comunidades cristianas de base en lugar de animarlas buscando la comunidad de comunidades, porque denigra a la mujer en su seno, porque no ha firmado la declaración universal de los DDHH, ni los respeta hacia dentro, ... .

3. ¿Cómo crees que podría ser y te gustaría que de hecho fuera la Iglesia en España?

Parafraseando a Gonzáles Faus me gustaría una Iglesia “que no negara la eucaristía a María por haber convivido con San José sin casarse (ni la comunión a los divorciados), y que no privara del sacerdocio al laico Jesús de Nazaret por haber celebrado su primera misa en medio de una cena de familia”.
Más poéticamente recitaría entera la viñeta de José Luis Cortés en su libro “Un señor como Dios manda“, Una iglesia sin campanario, que no necesita templos, ni dogmas, con un Papa más santo que santísimo y unos obispos que no acaben meando fuera del tiesto; una iglesia que me quiera y comprenda…
Y en definitiva, a mí me gustaría que la Iglesia en España reconociera a la mujer en condición de igualdad con el hombre; que se adaptase a los nuevos signos de los tiempos; que aceptase la laicidad como valor de una sociedad aconfesional y plural como la nuestra; que se separara del estado y de los poderes tanto políticos como económicos; que no nos trajera al Papa en loor de multitudes, ni con el patrocinio de los causantes de la crisis actual; que no nos imponga un catecismo cismático, tridentino y dogmático; que respete la diversidad de pensamientos, ideologías y orientaciones sexuales de sus fieles; que no trate de imponer su verdad, ni el ordenamiento jurídico que hemos de tener, y menos a la sociedad no creyente; que luche de verdad contra el hambre en el mundo y por la erradicación de la pobreza; que defienda a inmigrantes y excluidos, que sea menos jerárquica, mas ecuménica y mas democrática; y que renuncie a los privilegios que le concede un injusto Concordato y unos inmorales acuerdos Iglesia Estado como los que defiende con uñas y dientes.



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viernes, 17 de junio de 2011

MANOS ARRIBA, ESTO ES UN ATRACO. El nuevo timo del €uro (perdón, pacto), se firma el 27 de junio. Salgamos antes, de nuevo, a la calle.



Ocurre con el Pacto del Euro, como ocurrió con la Directiva Bolkestein. Que en un principio, nadie se enteró; después, nadie quiso enterarse, por mas que se avisó y ahora, ya es demasiado tarde. Hoy alguna gente lo lamenta, pero otra ni lo relaciona. Curiosamente esta primavera, un vendedor ambulante murciano, y gitano para mas señas, en un mercadillo de Cabo de Palos, me recordó, ante mi sorpresa, que dicha directiva era la responsable de que les quieran impedir su tradicional actividad. Pero vayamos al grano, a ver si ahora paramos esta nueva barbaridad de ajuste neoliberal que solo sirve para que nuestros dirigentes europeos legislen a favor de la banca, del FMI, y de las grandes multinacionales, aumentando así, la sociedad dual que ya tenemos, donde los ricos son cada vez más ricos y los pobres, cada vez más pobres.


Y es que con el Pacto del euro, nos la vuelven a meter doblada, y aquí nuestro presidente del gobierno, sin pedir permiso a nadie (ni al Parlamento), ni hacer consulta alguna (que digo yo que a la ciudadanía habría que preguntarle alguna vez y no envolverla cada 4 años), nos vendió a esos mercados ante los que lleva arrodillado, como tantas veces le ha recordado Cayo Lara. Dicha venta será efectiva el próximo 27 de junio en Bruselas. Y, por eso, una semana antes, la respuesta en la calle este 19-J, debe ser contundente.


Primero por lo que nos espera, que es más de lo que Zapatero ya está aplicando obedientemente en España, pero a lo bestia: O sea, más recortes de salarios (y que para ganar en competitividad y aumentar la productividad), más flexibilización de despidos, convenios y contratos (que por la vía de la “flexiseguridad” pondrá en peligro hasta la negociación colectiva), más recortes de plantillas (incluido al funcionariado), más tiempo para jubilarse (dicen y que de acuerdo con el aumento de la esperanza de vida), más años de cotización (para conseguir el 100% de las pensiones que además se congelarán), mas privatizaciones, y más impuestos indirectos para toda la ciudadanía. Eso sí, menos ayudas sociales, menos protección social, menos gasto en educación y sanidad (públicas), menos soberanía de los pueblos (a los que incluso les cambiarán sus constituciones) y menos impuestos directos al capital. En suma más reformas de ajuste estructural, mas regresión social y, esperemos que mayor niveles de malestar e indignación que lleven este 19-J a más gente a la calle, de nuevo.


Malos tiempos para la lírica, para la política y, sobre todo, para la clase trabajadora (incluida la tradicional clase media), para las personas inmigrantes, para la juventud, y para las clases más desfavorecidas, porque con la exacerbación de este neoliberalismo salvaje vamos directamente a ese precipicio de la máxima regresión social y por supuesto al fin del estado del bienestar.
Pero si este “Pacto del €uro Plus”, como también se le ha llamado, es ya de por sí regresivo, pernicioso y –según los economistas no neoliberales-, inútil e innecesario, no solo es por todo lo anterior, sino porque además no da respuesta a la crisis en la que nos encontramos ya que ni responde, ni aborda seriamente lo que Torres llamaba “los cuatro grandes problemas que realmente están bloqueando a las economías europeas. A saber: + cómo devolver el flujo del crédito a las empresas y a los consumidores, que es lo que más inmediatamente se necesita para que la actividad económica recobre el pulso, + cómo frenar a los especuladores que son los que realmente provocaron la crisis, + cómo regular definitivamente, con inteligencia y disciplina los mercados y las relaciones financieras y, finalmente, + cómo resolver el efecto depresor que van a tener sus medidas en una coyuntura prácticamente recesiva como la actual”.
Para ir terminando creo imprescindible plantear qué es lo que deberíamos hacer la ciudadanía indignada. Y aunque eso ya es motivo de otra reflexión más amplia que la de un pequeño artículo como el actual, si adelantaré la imperiosa necesidad de salir a la calle este domingo 19 de junio, denunciando esta nueva e intolerable agresión, porque como rezaba el lema del 15-M “No somos mercancías en manos de políticos y banqueros”.

Creo que hay que estar en la calle para denunciar, sensibilizar y apoyar las movilizaciones y movimientos que van en esta clara senda como Democracia Real Ya, movimiento 15-M, Frente amplio de Izquierdas, Mesas de convergencia, etc. Personalmente apuesto por estas últimas y de la mano de DRY, que ya sé que andan en conversaciones, pero aquí lo importante es sumar y conseguir una marea de gente que diga NO a este Pacto del Euro, que diga NO a este gobierno de los mercados, que diga NO a tanta corrupción de políticos y banqueros y que diga NO a esta Europa Fortaleza o Europa de los mercaderes.


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jueves, 9 de junio de 2011

La Jerarquía Católica sí es un “Búnker Conservador”.



Como dice mi amigo Andreu somos muchas y muchos los que siguiendo a Jesús de Nazaret, nos sentimos incómodos en una "iglesia" que no vemos que sea fuente de "buena noticia" y, a la vez, nos sentimos incómodos en un mundo que no es de tod@s porque que una élite se lo ha apropiado. Con el enorme dolor que nos producen ambas situaciones, pero con las muchas ganas de denunciar esto para intentar cambiarlo, os transcribo una magnífica reflexión, no escrita por ateos, ni por apostatas, ni tan siquiera por agnósticos, sino por sacerdotes, que agrupados en el Foro de Curas de Madrid, han consensuado el siguiente texto que aporta luces y esperanzas para salir de este invierno eclesial en el que nos encontramos. Porque como ellos mismos escriben "Hay que alzar la voz para denunciar palabras y actitudes de una Iglesia que no es fiel al Evangelio, ni útil para el siglo XXI”:

LA IGLESIA, BUNKER CONSERVADOR



Cuando se utiliza esta calificativo para definir la postura actual de la Iglesia no hay que equivocarse: no se está hablando del conjunto de la Iglesia sino de la jerarquía, de sus seguidores y sus corifeos.


El término bunker tiene resonancias bélicas y designa un reducto en el que alguien se encierra para defenderse de quienes buscan acabar con él pero es a la vez un lugar desde el que atacar con ventaja al enemigo. Las dos posturas definen a la Iglesia de hoy. Se siente -y así lo proclama- atacada y acosada pero a la vez toma posiciones agresivas y beligerantes.

Ambas actitudes parecen contradictorias pero distan mucho de serlo. Por una parte este grupo de católicos asustados y temerosos, se cierra porque se siente víctima de una sociedad -así la ven ellos- agnóstica, laicista, relativista. Por otra se tiene por poseedor de toda y la única verdad, lo que les lleva al adoctrinamiento, al proselitismo y al enfrentamiento, buscando por todos los medios imponer en la sociedad sus posiciones, todas marcadas con el cuño preconciliar.


Las consecuencias -trágicas para el mensaje evangélico- no se pueden ocultar.

La primera, la incomunicación entre la sociedad y la Iglesia, que ha llevado a ésta a ser una de las peor valoradas entre las instituciones públicas. No es, como debería ser, “bien vista entre la gente”. No es una Iglesia atractiva, a pesar de que de cuando en cuando se empeñe en reunir en las calles a miles de adherentes.

En segundo lugar, la alianza con el poder económico e ideológico y en concreto con la parte más a la derecha de éste último. Es llamativo el peso decisivo de las grandes empresas -alguna con enormes desafueros a sus espaldas- en la JMJ, incluida la visita al papa de sus dirigentes.
Todo esto provoca una reacción en cadena: la vuelta a una teología conservadora, a la más estricta concepción jerárquica, a la marginación de la mujer, al pretendido monopolio de la ética, a una visión negativa de la realidad, al pecado original, al sacrificio, a la obediencia, al ahogo y persecución de las bases críticas.

Hay dos campos en que esta crisis se manifiesta de forma especialmente dolorosa: en el ecumenismo y en la opción por los pobres (...).

Y en último lugar, pero no con menos resonancia: el fundamentalismo de los medios cercanos a la Iglesia o propiedad de la misma, que, afirmándose cristianos, no dudan en acudir al insulto, la injuria o la calumnia.

Causas de esta situación


Las ideas del Vaticano II tuvieron enemigos acérrimos que se pusieron a la obra de desmontar el espíritu conciliar. Este ha sido el resultado del largo liderazgo de Juan Pablo II, de su mano derecha Ratzinger y de Rouco en el caso de España. Uno de sus principales instrumentos ha sido la política de nombramientos de obispos y de una formación en los seminarios que vuelve a encontrar sus pilares en la piedad, el sometimiento y el imperio de la ley.

La Iglesia ha vivido en España y en otros países una situación de nacionalcatolicismo y de privilegio que en determinados ámbitos era de monopolio. Cerrado ese período histórico, le aterra el enfrentarse a un futuro incierto en el que debe abandonar el poder. El espíritu democrático, la multiculturalidad, la presencia de la mujer en la sociedad, los avances técnicos, la secularización de la moral, ninguno de estos cambios es para ella motivo de esperanza sino de amenaza.

¿Qué salida tiene esta situación?

Esta situación no tiene una respuesta fácil. Muchas razones avalan la idea de que, en esta Iglesia piramidal y centralista, no hay nada que esperar a corto plazo. Por otra parte es también comprensible la postura de quienes quieren limitarse individualmente a vivir su fe de un modo más acorde al Evangelio, en sintonía con el entorno de creyentes a su alcance. Y sin embargo la situación es tan grave que exige no sólo críticas y lamentaciones sino también acciones decididas.

+ Por una parte es necesario ir realizando en las parroquias y grupos el modelo de Iglesia participativa en la que creemos.
+ Por otra parte no es posible olvidar que nuestro punto de referencia son los pobres, que esperan de la Iglesia una buena noticia.
+ Y finalmente es preciso aunar fuerzas, establecer lazos con grupos de seglares, de curas, con comunidades, parroquias, movimientos y poner en marcha acciones conjuntas.
Estas acciones pueden ir desde la denuncia de los acuerdos con el Estado Vaticano hasta la colaboración con grupos y asociaciones laicas que trabajan por los derechos humanos.

Y en todo momento, manteniendo la esperanza y la alegría, alzar la voz para denunciar palabras y actitudes de una Iglesia que no es fiel al Evangelio ni útil para el siglo XXI. Porque, como decía Mounier “el silencio ha llegado a ser insoportable”. Y porque, frente a unos obispos que toman partido sólo por unos, todos somos Iglesia.

Texto completo en "http://forocurasdemadrid.org"

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lunes, 6 de junio de 2011

Por el CIErre de los CIEs ¡YA!



Albacete no tiene un Centro de Internamiento de Extranjeros, y quizás por ello, muy poca gente sabe de la barbarie de estas pseudo cárceles que tenemos en España en pleno siglo XXI, y que desde luego no debieran existir. Otros que si saben de su existencia, prefieren mirar para otro lado. Incluso en las elecciones pasadas, qué poco salió el tema, fuera de los partidos más racistas como esa plataforma de Cataluña que ha sacado varios concejales o de cierta militancia de extrema derecha que hay en el PP y que anda encantada con todo lo que sea recortar derechos y libertades a las personas inmigrantes.
Aquí algo nos enteramos hace unos meses cuando detuvieron al ciudadano Salif, hoy ya casado con una albaceteña, y que las pasó –pero que muy mal- en ese CIE de Aluche al que le enviaron y que gracias a que movimos algunos hilos y a que mucha gente nos acompañó en la concentración ad hoc, celebrada en el Altozano, pudo finalmente volver a nuestra ciudad y no ser “deportado”.
Para quien no lo sepa y quiera seguir leyendo les recordaré que los CIEs, forma de internamiento de las y los inmigrantes sin papeles, están previstos en nuestra indecorosa Ley de Extranjería, y constituyen uno de los escenarios que más socavan nuestro Estado de Derecho, ya que “encarcela” a quienes han cometido una infracción administrativa y no ningún delito. Estos CIEs son una vergüenza colectiva por cuanto resultan unas zonas demasiado obscuras en las que no se garantizan ni respetan los más elementales derechos de los extranjeros internados.

Como ya han denunciado diversas organizaciones en la campaña denominada “ QUE EL DERECHO NO SE DETENGA A LA PUERTA DE LOS CIEs “ y que muchos ya hemos apoyado tanto personalmente, como desde colectivos como ACAIM en nuestra ciudad, hace tiempo que el Ministerio de Interior está elaborando un Reglamento, cuya publicación parece inminente, para regular el régimen y funcionamiento de estos centros, sin que se haya dado ningún tipo de información sobre sus líneas básicas a las organizaciones y asociaciones que trabajamos en este ámbito, a pesar de haber pedido que se nos informe y se escuchen nuestras propuestas. Por todo ello estamos reclamando al Gobierno mayor transparencia, mejoras jurídicas y materiales– y sobre todo que el Reglamento que se está elaborando garantice los derechos básicos de las personas “encarceladas” en estos centros.
Pero también estamos reclamando directamente al Gobierno, el cierre de estos Centros de Internamiento de Extranjeros porque van contra los instrumentos internacionales de derechos humanos firmados y ratificados por España, y porque marginan a la sociedad civil en el tratamiento de uno de los puntos más cuestionados y represivos de la política migratoria, como es la privación de libertad a personas cuyo “delito” es el de no haber podido obtener o renovar su permiso de residencia.
Si eres una persona preocupada por los derechos humanos y piensas que otra forma de entender la inmigración, más justa y más decente no solo es posible sino necesaria, te pido que apoyes esta campaña, firmando aquí y difundiendo entre tus amistades esta justa reivindicación. Muchísimas gracias y feliz semana.


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