lunes, 2 de noviembre de 2009

Las Tablas de Daimiel, pueden salvarse … si queremos.


Esta misma tarde, junto a los coordinadores federal y regional, Cayo Lara y Daniel Martínez, así como junto a un buen número de responsables provinciales y regionales de IU, militantes, simpatizantes, vecinos y medios de comunicación, hemos estado visitando el valioso paraje de “Las Tablas de Daimiel”, una zona-núcleo” de la Reserva de la Biosfera, que al parecer puede perder esta condición por mor de nuestra Junta de comunidades de CLM, que según se rumorea, podría retirársela cuando los ánimos se calmen, por aquello de quitarse una “patata caliente” con la que no ha sabido qué hacer desde hace muchos años.

En la visita pudimos conocer in situ el deplorable estado de este importante humedal manchego, al que se ha llegado por la dejadez, la mala gestión y la descomunal descoordinación tanto de las administraciones estatales, como el Organismo Autónomo de Parques Nacionales (OAPN), o la Confederación Hidrográfica del Guadiana (CHG) que depende del Ministerio de Medio Ambiente, como de los responsables políticos castellanomanchegos que llevan los suficientes años en el poder como para echarle las culpas a los otros.

Una lamentable situación que no es sino consecuencia del permanente expolio al que ha sido sometido el Acuífero 23 sobre el que se asienta este Parque Natural, que en la actualidad presenta un déficit hídrico de unos 3.000 hm3, una cantidad que como señalaba ayer Cayo Lara a los medios ciudadrealeños, equivale a 3000 veces el volumen del estadio Santiago Bernabéu.

Como se sabrá, esta semana ha sido nueva y tristemente noticia el incendio de su turba subterránea; al parecer un cuarto foco que de no actuar con rapidez y eficacia, complicará cada vez mas el futuro de este gran ecosistema que favorece una riqueza de fauna y flora insustituible, después de que ya perdiéramos en su día los “Ojos del Guadiana”, que como recordó Daniel Martínez llevan secos 26 años, “los mismos años que el PSOE gobierna Castilla la Mancha, por lo que son los socialistas castellanomanchegos los responsables políticos de este desastre medioambiental”. Lo mismo ocurrió en su día con el cauce del Cigüela. No en vano, Las Tablas de Daimiel nacieron del encharcamiento del terreno que provocaban tanto los Ojos del Guadiana, con su origen subterráneo, como las aguas del Río Cigüela*.


Como decíamos mas arriba, Las Tablas de Daimiel, -aunque difícilmente podrán llegar a ser lo que fueron- si queremos, pueden salvarse y ser recuperadas como el importante humedal que es.

Si, como expresa Miguel Álvarez Cobelas*, (prestigioso investigador del CSIC, experto en ecología acuática, que lleva mas de 18 años estudiándolas), estas Tablas han resistido sequías, contaminaciones, otros incendios de sus turbas, y lo que él llama la mas flagrante “anomia social”, y aún hoy –aunque agonizando- siguen resistiendo, ¿porqué no se van a poder salvar?, digo yo.
Termino reclamando una actuación de urgencia para Las Tablas, tal y como lo recordaban ayer los responsables federal y regional de mi partido: “ ya que si se espera al mes de enero de 2010 para que -como dice el Gobierno- “hayan condiciones para trasvasar agua del alto Tajo”, puede que ya sea demasiado tarde”. Por eso IU apuesta porque tanto esas actuaciones de urgencia para frenar el incendio de la turba en Las Tablas, como las soluciones a medio y largo plazo del Acuífero 23, se hagan con aportaciones de agua de la zona y con una apuesta decidida por la recarga de este acuífero que debe ser garantía del futuro de las futuras generaciones castellano-manchegas”. O como dice el citado investigador científico, “una gestión ambiental útil para la conservación del humedal. Y entre otras cosas una gestión integral a nivel de cuenca hidrográfica o no habrá nada que hacer con el Parque.