viernes, 25 de septiembre de 2009

“Es voluntad de los españoles estar en Afganistán”


Con el único voto en contra de Izquierda Unida, el Congreso de los Diputados acaba de aprobarse el envío de 220 nuevos militares a Afganistán, para reforzar la seguridad del contingente español desplegado de forma permanente y supuestamente en “misión humanitaria”. Un contingente que en la actualidad está integrado por 778 soldados. Según la propia ministra de defensa, serán 20,8 millones de euros el coste del envío de los 220 militares, (que habrá que añadir a los 44 millones que costó el batallón electoral de casi 500 efectivos enviados hace 2 meses); también reconoció que “es una misión de alto riesgo, dura compleja y muy arriesgada”. Carme Chacón aseguró que España debe "permanecer en Afganistán" porque el trabajo aún no está concluido; y finalmente, cuando Gaspar Llamazares le espetó que “Lo que nos dice usted es un insulto a la inteligencia de los diputados”, la ministra le contestó que “estamos en Afganistán porque es voluntad de los españoles estar”.
Y digo yo: ¿Cuándo nos han preguntado eso?. ¿Le han preguntado a Ud, sufrido lector/a?.
No sé cómo tenemos que decirlo, ni dónde publicarlo, pero a modo de resumen para que entiendan todos (perdónenme mi deformación profesional como profesor de Educación Especial), habría que dejar muy clarito a nuestra conciudadanía algunas premisas:
1. La presencia en Afganistán no es una misión humanitaria, ni una misión de paz, por mucho que lo definiera la ONU en 2001, cuando Aznar nos metió en ella.
2. Las fuerzas internacionales somos “fuerzas de ocupación”, que entran en combate como en una guerra cualquiera y en la que tenemos bajas y las provocamos. De hecho los afganos que antes nos percibían como ocupantes, ahora nos ven como beligerantes.
3. No hay tantas diferencias con la guerra de Irak, donde si trajimos las tropas y si muchos paralelismos en esta de Afganistán.
4. La retirada de nuestras tropas de Afganistán debería hacerse efectiva YA! no solo por el constante incremento de bajas, tanto civiles como militares o por el aumento de ataques a fuerzas españolas destinadas en aquel país, sino porque, nuestro contingente ha pasado de ser una fuerza en misión de paz a encontrarse en una guerra, y más tras el bombardeo último de las fuerzas de la OTAN.
5. No tiene sentido estar allá un día más pues, en casi ocho años desde la operación “Libertad duradera” de Bush hasta nuestros días (2001‐2009), apenas se ha conseguido algo de lo que supuestamente se perseguía con estas acciones: Ni Bin Laden ha sido capturado, ni la producción de opio se ha atenuado, ni las mujeres se han podido quitar el arcaico mandato de sus maridos, entre otras muchas injusticias.
6. Pese a la lectura tan positiva que Carme Chacón hizo de la pasadas elecciones generales del pasado 20 de agosto, que según “el país” definió como “un hito importante”, hasta proclamar que “la insurgencia ha fracasado”, lo cierto es que tras las múltiples denuncias de fraude electoral, la misma ONU ha reconocido que el candidato títere de los EEUU, Hamid Karzai, cometió un fraude electoral masivo.
Por la paz, y por la solidaridad, hemos de ratificarnos en el viejo grito: ¡OTAN NO, BASES FUERA!