miércoles, 8 de julio de 2009

REPUGNANTE COMPORTAMIENTO DE UNOS OBISPOS


Jesús de Nazaret siempre tuvo unas posiciones bien claras y concretas frente a las injusticias. Ojalá y estos obispos aprendieran del Maestro.

Mientras casi todo el mundo mas o menos civilizado, desde los países latinoamericanos hasta los EEUU, pasando por toda la UE, ha condenado finalmente el golpe de estado de Honduras (y digo finalmente porque los MCS españoles, no lo hicieron al principio tal y como desmenuza Pascual Serrano en http://www.diagonalperiodico.net/Cobertura-mediatica-de-detencion-a), la jerarquía católica hondureña, ha apostado por los golpistas, ha mostrado su apoyo al falso presidente Micheletti, ha pedido al actual presidente, Manuel Celaya que reconsidere su regreso al país porque “podría desatar un baño de sangre” e incluso ha criticado a la Organización de Estados Americanos por proteger solo “la democracia de las urnas”.
Con estas declaraciones, hechas públicas por el cardenal Oscar Andrés Rodríguez, los 11 obispos hondureños que integran su Conferencia Episcopal, se sitúan como en otras tantas ocasiones no con el pueblo, ni con la democracia, sino al lado del ejército, la oligarquía y los poderes fácticos.

Por mas que uno pertenezca a la denominada Iglesia de Base, no puede menos que sentir repugnancia por el comportamiento de unos “hermanos en la fe” que mas que dar testimonio, ahuyentan hasta a sus propios feligreses. Desde luego que si bajara de nuevo El de Nazaret, seguro que lo hacía con el látigo, como hizo con los mercaderes del templo, pues seguro que ya se le quedarían pequeñas las palabras de “raza de víboras” y similares.
Menos mal que las comunidades eclesiales de base, sí que siguen con el pueblo, luchando por su liberación, y menos mal que hombres como Romero, Girardi o Ellacuría, dieron la vida por estar del lado que su conciencia –que no su jerarquía- les dictaba. Y menos mal que estos días se han podido oír otras voces de iglesia, enotra dirección, como por ejemplo, la de Don Pedro Casaldáliga, Obispo retirado de São Felix de Araguaia, Brasil, o la de Don Demétrio Valentín, Obispo de Jales y Presidente de Caritas Brasil.

Quede aquí nuestro claro rechazo al golpe de Estado contra el presidente Manuel Zelaya y nuestra petición de cuantas acciones urgentes deban emprender tanto la OEA, como los diferentes gobiernos del continente, para que se puedan respetar y restituir en sus funciones de gobierno al mandatario depuesto, sin imposición alguna. También creemos que se debe juzgar y condenar a los militares golpistas y a todos sus cómplices; incluso alguien tendrá que decirles algo a estos descarados jerarcas. Este golpe, no puede quedar en la impunidad, ni en el olvido, ya que sus responsables son delincuentes que violan la democracia y los derechos humanos del pueblo hondureño y menoscaban a todos los pueblos del mundo.