martes, 24 de marzo de 2009

MAS PREOCUPADOS POR EL ABORTO QUE POR LA CRISIS


La desvergüenza, desfachatez e impudor de esta trasnochada y tridentina jerarquía católica, no sé si me duele más como creyente, como político o como simple ciudadano. Lo que sí sé es que cada día me abochorna más.
*Como miembro de la iglesia de base (CCP), a cuyas comunidades cristianas populares represento en Europa, es una profunda tristeza la que me invade cada vez que anacronismo, tras anacronismo, estos obispos abren la boca, apoyan una manifestación o promueven una campaña.
*Como miembro de un partido político (IU), al que represento siendo coordinador en la provincia de Albacete, lamento ese pretendido ventajismo con el que, para mantener inaceptables privilegios y prebendas, se igualan a lo peor de la clase política, y me duele que pretendan hacer comulgar con ruedas de molino a quien no acepta ni su magisterio, ni su religión, que son más de los que ellos contabilizan.
*Como ciudadano de a pie, reconozco que mi sufrimiento no llega a tanto, porque como la gran mayoría de jóvenes de este país, y de los que se dicen llamar católicos, “paso” bastante ante tanta incongruencia, y preocupación interesada. No es que vaya a apostatar –al menos por el momento- porque sigo creyendo en el de Nazaret, en su mensaje y en la búsqueda del Reino, que para mí no es nada tan diferente de la sociedad socialista y autogestionaria que persigo como ciudadano, ni del socialismo de siglo XXI que espero como político; pero es que ¡esta gente, aburre hasta las piedras! y cada vez que hablan (y eso que no lo hacen nunca ex cátedra, como para ser infalibles), son miles de creyentes mas o menos sociológicos, los que deciden borrarse, de hecho, o de derecho.
Viene a cuento este pequeño escrito/confesión a raíz de la dispendiosa campaña propagandista de toda una Conferencia Episcopal Española, contra un gobierno al que acusa de “proteger más la vida de un lince que la de un niño”, y que curiosamente es el mismo que les ha subvencionado desmesuradamente, y que ya abdicó de la necesaria y constitucional laicidad del estado. Si no fuera porque lo vamos a sufrir todos, al PSOE le diría que se lo tienen bien merecido.
Defender aquí unas tesis contrarias a las defendidas por los Obispos, excede en mucho la extensión de un artículo que ya de por sí pasará lo normalmente recomendado. No es necesario argumentar lo que ya dijimos hace 21 años, cuando ya se dio este debate por la Ley de 1985 y nos manifestamos como CCP a favor de la vida (Ver “dossier del aborto sobre su moralidad y posible despenalización legal”. En él que ya recordábamos que “despenalizar no era legalizar”
Pero además hace 5 meses, volvimos a pronunciarnos en un comunicado que llevaba por título “Más allá de una nueva y necesaria Ley que lo regule”; En el se dicen cosas como, “que es urgente que el aborto salga ya del Código penal”, o “que se garantice el derecho a abortar gratuitamente en un centro sanitario público de la comunidad autónoma en la que se resida”. Vamos, que no es que yo vaya a ser un oportunista, sino que como mi gente, reivindico el derecho a difundir otra voz de Iglesia, porque los obispos no representan a toda la Iglesia Católica. Y decir que se protege mas la vida de un lince ibérico que la de un niño gateando es una inmoralidad, y hasta un presunto delito, lo diga quien lo diga, entre otras cosas porque no es verdad.

San Romero vive, y la lucha sigue.
HOMENAJE POR EL MARTIR “OSCAR ROMERO”, ASESINADO HACE 29 AÑOS POR LOS DE SIEMPRE.
Finalmente y aunque algunos piensen que mezclo churras con merinas, aprovecho el escrito de este día para dejar constancia de mi pequeño homenaje a “Monseñor Romero”, arzobispo del Salvador que fue asesinado hace hoy 29 años por la oligarquía salvadoreña, la Junta Militar y el propio gobierno de los EEUU, comandados todos ellos por un general D´Abuisson, déspota paramilitar donde los haya, al que incluso, hace unos años, le quisieron imponer una medalla en el congreso (y como la alcaldesa de Cádiz le acaba de poner hace unos días a Uribe).
Casi todos los años escribo ampliamente sobre esta conmemoración (ver blog La terca IUtopía), pero en esta ocasión bastará con expresar nuestro reconocimiento para este Profeta, Pastor y Mártir, desde la convicción de que San Romero de América, como así le llama el pueblo que ya hace tiempo que lo elevó a los altares, -aunque su Iglesia haya preferido canonizar mucho antes a Escrivá de Balaguer-, ya está resucitando constantemente en la causa del pueblo salvadoreño.
Romero, que inicialmente era, como casi todos los Obispos, conservador y que fue mandado por el Vaticano para apaciguar una posible rebelión diocesana, se negó a callar, cuando vio morir a su pueblo (y a su amigo Rutilio), y también rechazó apoyar a esa oligarquía salvadoreña que explotaba al pueblo. Y por eso lo mataron, pues ya dijo que correría la misma suerte que ellos y sus mismos riesgos.
Pero también dijo, “si me matan resucitaré en el pueblo salvadoreño”, y eso es lo que está pasando año tras año. Cobra vida en los cientos de comités de solidaridad que llevan su nombre por todo el mundo; vuelve a vivir hasta en Albacete, donde el Centro de comercio justo, lleva su nombre y su espíritu; y también su muerte ha servido para democratizar El Salvador, y así, el reciente triunfo de Mauricio Funes, del FLMN, es un inmejorable homenaje, porque Romero también decía que “hay que organizar y movilizar hacia la transformación socio política” y ese fue su profetismo. La lucha sigue. América ya no se calla. Viva San Romero de América.
Termino con unas palabras que nos envían nuestras comunidades hermanas de allá (CEB) cuando corroborando este último aserto nos dicen que “El triunfo del FMLN no es mas que la expresión de un pueblo que tiene deseos de cambio que esperemos no sea cosmético y sí sea a favor de los pobres, que fue la causa central del mensaje y compromiso de Monseñor Romero”.