jueves, 9 de diciembre de 2004

Ante el conflicto Iglesia Estado

LAS COMUNIDADES CRISTIANAS POPULARES
(CCP) ANTE EL CONFLICTO IGLESIA-ESTADO

Con todo el respeto del mundo y en la misma clave de corrección fraterna con la que nuestro gran teólogo González Faus le escribía a sus hermanos Obispos (“… debo confesaros que la institución eclesiástica es hoy la cruz de mi fe”), nosotros hombres y mujeres que creemos en Jesús de Nazaret y que tratamos de vivir nuestra fe en pequeñas comunidades cristianas (CCP) dentro de esta misma iglesia católica, queremos aportar nuestra voz, con el mismo derecho con el que lo hace la jerarquía, -aunque sea de manera distinta y a veces contraria-, sobre este debate Iglesia-Estado que cada día inunda los informativos.

AFIRMAMOS, en primer lugar, que los Obispos no representan en absoluto la situación plural de la Iglesia; es más, que en cuestiones de moral sexual, tienen enfrente a millones de católicos que difieren de su doctrina oficial. Jaleados por los movimientos neoconservadores que tienen en su seno (Opus Dei, Comunión y Liberación, Kikos, Legionarios de Cristo, etc), sólo a ellos movilizan, ya que ni los cristianos de base, ni muchas órdenes religiosas, ni de momento algunas diócesis españolas (Cataluña, País Vasco y Navarra) comparten las agresivas movilizaciones que andan alentando.

LAMENTAMOS, con enorme dolor, esta campaña orquestada por la jerarquía contra las últimas medidas legislativas del gobierno, porque en lugar de alzar su voz por la acogida de los inmigrantes, la defensa de los pobres o las injusticias sociales, andan más preocupados por mantener unos inadmisibles privilegios –en una sociedad que ya no es católica constitucionalmente- y por defender una injusta y beneficiosa financiación, que ya debería tener resuelta por la vía de sus fieles.

RECONOCEMOS que los Obispos tienen todo el derecho a opinar sobre cualquier tema social, como lo tenemos cualquier ciudadano; lo que no tienen derecho es a tratar de imponer sus opiniones, pretendiendo que se conviertan en leyes para todos o que se vaya en contra de ellas. ¿Qué diríamos si los imanes en las mezquitas pretendieran que los españoles no comiéramos carne de cerdo? ¿Y si los testigos de Jehová nos impidieran realizar transfusiones de sangre? ¡Que barbaridad! ¿no?; pues lo mismo, cuando los Obispos católicos, cual si estuvieran en la época medieval o en la España franquista, pretenden que todos los ciudadanos, creyentes o no, acatemos unas ideas, que además de no ser dogmas, están muy alejadas de lo que piensan y hacen la mayoría de los cristianos, sobre todo en materia de moral sexual.

CREEMOS, que en el fondo de todas estas protestas subyace el tema de la financiación de la Iglesia Católica, la cual debería hacerla con sus propios recursos y las aportaciones de sus fieles. Es curioso que sólo un 30% de los declarantes de la Renta ponen la X para que el 0,52% de sus impuestos vayan a la Iglesia Católica. ¡Luego decimos que en España hay una mayoría sociológica católica! En 1987 y fruto de los acuerdos Iglesia estado, se le concedieron de manera transitoria y por tres años las ayudas necesarias hasta su completa autofinanciación; Quince años después la aportación del estado, al no llegar la de los fieles, ha superado los 450 millones de euros, ¿hasta cuando?.

QUEREMOS pronunciarnos sobre las otras medidas sociales más polémicas, y aunque analizarlas en profundidad sería interminable y menos en un artículo, ya largo de por sí, intentaremos decir unas palabras, aún a riesgo de caer en peligrosas simplificaciones.

APOSTAMOS por una escuela pública y laica, al igual que para la subvencionada con fondos públicos. El tema de la religión, como ya hemos publicado más extensamente en otro comunicado (“La escuela no es el ámbito educativo de la Fe”, debe impartirse en las catequesis, parroquias, comunidades, iglesias o mezquitas.

ENTENDEMOS que ninguna confesión tiene el derecho de manipular cuestiones pertenecientes a la sociedad civil (en la que hay creyentes y no creyentes), DISCREPAMOS, con la jerarquía católica en temas tan personales como la eutanasia, de la que por cierto no entendemos el revuelo armado cuando el gobierno no la piensa legalizar al menos en esta legislatura, la investigación con células madre, siempre y cuando se haga sólo con fines terapéuticos y estrictos controles, la despenalización del aborto en las 12 primeras semanas por el cuarto supuesto, o la agilización del divorcio, cuya ley ya está vigente en España desde 1981.

RATIFICAMOS, finalmente, nuestra apuesta decidida por una Iglesia libre y liberadora, capaz de inculturarse como fermento en unas sociedades laicas, plurales y democráticas; una Iglesia que no quiera privilegios ni se arrime tanto al poder, y una iglesia, en definitiva, que desde la opción por los pobres -que debiera ser su ideario-, promueva en sus fieles la lucha por la Paz, la Justicia y la Libertad.

(*)Luis Ángel Aguilar Montero, en representación de las Comunidades Cristianas Populares de Albacete

miércoles, 26 de mayo de 2004

La escuela no es el ámbito educativo de la Fe

Laicidad vs. laicismo

En las comunidades cristianas populares siempre hemos estado convencidos, y así lo hemos hecho público en diversas ocasiones, de que la religión -hasta por su propio bien- no debería ser una asignatura, ni impartirse en el terreno educativo, porque creemos que la escuela no es el ámbito educativo de la Fe. Su lugar natural, al contrario, es la familia, la comunidad o la parroquia (que para unos se llamará mezquita y para otros sinagoga). Esto debe ser así en general, pero, en un estado laico y aconfesional, debería serlo con doble motivo y así la formación religiosa se debería impartir en los propios centros de cada una de las religiones, como hemos dicho, las familias, las comunidades, las parroquias, y porqué no, los colegios privados de carácter religioso. “La educación está para hacer ciudadanos y no feligreses” decía con buen criterio Fernando Sabater.
¡Ojala! y las comunidades cristianas y/o las parroquias se tomaran mucho más en serio la educación en la Fe y, ojala y las catequesis se fueran convirtiendo en verdaderos procesos educativos, en lugar de preparar “hornadas” de infantes para hacer las primeras comuniones, que en la mayoría de los casos son, además, un escándalo más propio de fiestas paganas. En esta misma línea, ya nos gustaría que en todas las diócesis, igual que han puesto tanto énfasis en crear plataformas en defensa de determinados privilegios, se hicieran planes serios de formación de catequistas y no solamente en lo teológico-doctrinal, sino también y sobre todo, en lo metodológico, psicológico, pedagógico y sociológico.
Hoy día tenemos que confesar que nos escandaliza la actitud de la jerarquía católica en todo este asunto por cuánto demuestra estar mas interesada en el mantenimiento de sus tradicionales privilegios, que preocupada por hacer llegar el verdadero mensaje de Jesús, como Él quiso que lo hiciéramos; desde la libertad, alejados del poder y con un profundo respeto a las opciones de todos los ciudadanos. Estando en el siglo XXI ya deberían estar superados tanto el viejo Concordato de 1953 que garantizaba “la enseñanza de la religión Católica como materia ordinaria y obligatoria en todos los centros docentes”, como los Acuerdos con la Santa Sede de 1979 en los que se mantenían intactos los privilegios concedidos a la Iglesia católica.
Desde las Comunidades Cristianas Populares, siempre hemos apostado por recuperar los valores en la escuela y por abordar dentro del currículo, el estudio del fenómeno religioso y del rico mundo de las religiones, todo ello fuera de toda enseñanza doctrinal y dentro de un clima de tolerancia y de pluralismo religioso. Así, junto al director de la Cátedra de Teología y Ciencias de las Religiones de la Universidad Carlos III de Madrid, Juan José Tamayo, creemos que este estudio de las religiones, ha de ser crítico, intercultural, interreligioso e interdisciplinar, y que se da mucho mejor con la enseñanza laica de la religión que con la confesional, a la vez que se convierte, de esta manera, en el mejor elemento facilitador del diálogo intercultural, tan necesario y urgente en nuestra sociedad.
En el caso de que se ofertara la asignatura de religión, ésta debería estar fuera del currículo y fuera de la jornada escolar, no debe ser evaluable ni, por supuesto, computar para la obtención de la nota media, y no podría ser obligatoria. Los profesores de religión no podrían ser pagados por el estado, salvo que aprobaran -como cualquier otro- su correspondiente oposición, y sólo en ese caso, y de ser nombrados por los Obispos, tendrían que estar acogidos a la reglamentación laboral vigente para todos los trabajadores. Tampoco pueden pues despedirlos a su antojo, como está ocurriendo
Estamos completamente de acuerdo con el presidente de la Asociación de Teólogos Juan XXIII, Miret Magdalena, quien afirmaba que “la iglesia tendría que aprender del fracaso de la enseñanza obligatoria de la religión en el franquismo”; Según Don Enrique “la Iglesia nos ha enseñado una religión falsa, que no es la de Jesús” y se mostraba convencido de que el enfrentamiento actual con lo religioso procede de la obligatoriedad de la religión en toda esa época. Nosotros añadiríamos más, pues creemos que muchos jóvenes que no quieren saber nada de la religión (y no tan jóvenes), o que incluso han caído en actitudes mas o menos agnósticas, de verdadero ateismo o incluso de rechazo visceral, son antiguos alumnos de esa enseñanza confesional.
Si entendemos la laicidad como la base de la conciencia ciudadana que conlleva el respeto a la libertad de pensamiento, conciencia y religión, y, por el contrario, el laicismo como actitud negativa que pretende eliminar todo contenido o valor religioso de la sociedad, convendremos que todo lo anterior es pura laicidad y que no entra en contradicción con ninguno de los derechos constitucionales del estado aconfesional y sí las actitudes fundamentalistas que pretende imponer lo contrario.
Los laicismos más perversos aparecen cuando a los lógicos deseos de la mayoría de los españoles/as de vivir la laicidad, dentro de su estado aconfesional, se oponen los fundamentalismos más anti-evangélicos y los clericalismos más reaccionarios. Solo con una correcta aplicación de la laicidad podremos avanzar hacia una sociedad plural, aconfesional y democrática, porque entonces y sólo entonces tendrá cabida toda la ciudadanía.

viernes, 13 de febrero de 2004

Entrevista de la Cerca al candidato al Senado

ENTREVISTA A D. LUIS ÁNGEL AGUILAR MONTERO, CANDIDATO INDEPENDIENTE AL SENADO POR IZQUIERDA UNIDA EN LA PROVINCIA DE ALBACETE

1. Que reflexión general puede hacer al respecto de la política española y del peso específico que tiene en la actualidad Izquierda Unida dentro de ella.
2. Considera que es mejor gobernar en minoría o en mayoría.
3. Qué le parece el actual sistema impositivo fiscal español, cual es el programa de IU en este sentido.
4. Que reflexión puede hacer de la situación internacional generada con motivo de la guerra de IRAK. Cual es su postura en este sentido.
5. Cual va a ser es la política de IU en materia de inmigración, colectivos desfavorecidos, mujer, jóvenes, etc.
6. Qué modificaría en el sistema educativo español. Una reflexión al respecto.
7. Qué opina del Plan Ibarreche.
8. Qué opina sobre la reforma del senado planteada por muchos sectores de la población. Considera que es necesaria.
9. Hay algo más sobre lo que le gustaría abundar de cara a estas elecciones.

1.- La verdad es que tras los 8 años de gobierno del PP, no tenemos que recurrir a grandes cifras para comprobar que España no va tan bien como se nos quiere hacer ver; bastaría con preguntarle a la gente de la calle, como es su situación respecto al empleo, los salarios, los precios o la vivienda. Así *nuestros índices de temporalidad laboral (el 92%) y siniestralidad son los mas altos de Europa; *en protección social, con sólo el 20% del PIB, somos los penúltimos y *el desempleo, que en España es del 9,2% (aunque hay casi 500.000 familias en las que todos sus miembros están en paro), en Albacete roza el 13% con casi 20.000 desempleados.
Por otra parte el permanente bipartidismo y los gobiernos de mayorías, junto al pésimo estilo de hacer política que también en este país ha quedado implantado, con esa gran corrupción que es el uso deliberado de la mentira como forma de ejercer el poder, y los chanchullos y corrupciones que están a la orden del día, han sumido a la población en una apatía por la participación y en una desgana que justifican por la falta de esperanza en que esto pueda cambiar, vista la degradación que ha sufrido la práctica política.
Afortunadamente, en la sociedad española, se ha abierto una nueva dinámica entre los movimientos sociales y los partidos. Creo que Izquierda Unida –que se ha implicado en muchas de sus reivindicaciones y protestas- es una referencia política inequívoca a la vez que una parte activa de la conciencia crítica de nuestro país.
Hoy mas que nunca hace falta una tercera fuerza política para superar las lamentables rutinas y desmanes de quienes suelen alternarse en el poder, así como para tratar de dignificar esta política, girar más a la izquierda real y hacer avanzar a este país hacia la construcción de un mundo mejor. Por eso, desde ese peso específico que me preguntas, hacemos un llamamiento a la ciudadanía en general y a los jóvenes en particular, para despertar de nuevo la ilusión en que las cosas pueden cambiar, que juntos podemos construir ese mundo más justo por el que salimos a la calle y que en ello vamos a empeñar nuestra palabra.

2.- Lo que tengo muy claro es que las mayorías absolutas son la peor forma de gobernar (aunque la más cómoda) para el bien de un país. Tan nefasto fue el “rodillo” socialista como estos 8 años de abusos del PP. Una mayoría que tenga necesariamente que dialogar –y pactar si llega el caso- para sacar adelante las propuestas mas consensuadas es, para mí la situación ideal. ¡Ojalá en estas elecciones no saquen mayoría absoluta ninguno de los grandes!

3.- Me parece una barbaridad, ya que pese a las promesas de bajadas de impuestos hechas por el PP, la realidad ha sido que sólo se han bajado los impuestos directos, lo que beneficia a los más ricos (como ha ocurrido con el IRPF) y además, se han subido los indirectos (gasolina, seguros, billetes de tren, alcohol, tabaco, etc ) que son los que pagamos toda la ciudadanía. Nuestro programa en este sentido es muy claro: apostamos por una fiscalidad progresiva y por mandato constitucional, para que paguen proporcionalmente más, los que más tienen.

4.- Ahora hace un año de la manifestación internacional más importante de la historia. Fue contra la guerra de Irak y varios millones de ciudadan@s salimos a la calle, al parecer con más intuición y seguridad de que eso de las armas de destrucción masiva era un cuento (como al final se ha demostrado) que nuestro presidente, que en una megalomanía estúpida prefirió hacerse la foto con sus amigos Bush y Blair –el triángulo de las Azores- y declarar una ilegal e inmoral guerra, de la que aún estamos pagando las consecuencias. Como quiera que tanto Aznar como Rajoy creen que el poder les da licencia para mentir (con el Prestige ocurrió lo mismo), así como una patente de corso para meter a España en semejante berenjenal, cuando la ciudadanía estaba manifiestamente en contra de ello, hoy ni se molestan en dar explicaciones. Esperemos que la derecha de este país no perdone todo, pues votarles de nuevo sería ratificar una gran inmoralidad de la que ella tendrá que responder si es que se lo permiten sus conciencias.
No es casualidad que haya sido la lucha por la Paz y contra la guerra en Irak la que haya suscitado la unidad de los movimientos sociales en torno a las grandes movilizaciones, pues la construcción de una alternativa de la izquierda relaciona estructuralmente la lucha por la paz con la emancipación social y la perpetuación de la vida en el planeta. En I.U., con la mayoría del espectro progresista y de izquierdas español –izquierda política, social, sindical y vecinal-, reclamamos el fin de la ocupación de Irak, la retirada de las tropas españolas y la verdadera soberanía y autodeterminación del pueblo iraquí.

5.- Amplio capítulo en el que hablamos de un nuevo contrato ecológico y social con la ciudadanía que tratará de propiciar la convergencia entre las viejas tradiciones emancipatorias del mundo obrero y las aspiraciones de los nuevos movimientos sociales críticos de nuestra época.
En concreto el programa de I.U. en estos temas contempla: *el alcanzar al final de esta legislatura, un gasto público en protección social del 24% del PIB (con recursos generados de esa fiscalidad progresiva de la que hablábamos antes), tendiendo hacia el nivel de la U.E. (un 27,3%) ya que en la actualidad España, con un 20%, ocupa el penúltimo lugar; *elevar el SMI, así como la pensión mínima, a los 660€; *establecer la pensión mínima de viudedad para los mayores de 65 años, en el 70% de la base reguladora; *situar las pensiones no contributivas de invalidez y jubilación en el 75% del SMI; *establecer una Renta Mínima Estatal, equivalente al 90% del SMI, para las personas sin recursos, sean de rentas, patrimonio o pensiones; *aprobar la Ley de atención a personas mayores y dependientes; *asignar a las personas con discapacidad el 5% de los puestos de trabajo efectivos, tanto en el sector público como en el privado; *dotación del 5% de los PGE a las políticas específicas de mujer, potenciando la igualdad real en el mundo laboral y creando el Ministerio de la mujer; *reconocimiento del voto a los 16 años; *supresión de la selectividad; *transporte gratuito para jóvenes desempleados; *igualdad de derechos de los inmigrantes (voto, asociación, sindicación, reunión,…); *regularización familiar para inmigrantes, con asistencia letrada gratuita, protección y tutela de los menores no acompañados; *creación de un Plan Estatal de lucha contra el racismo; *condonación de la deuda externa de los países pobres; *concesión del 0,7% para cooperación internacional ya y sin trampas ni eufemismos de créditos FAD, etc.

6.- En educación proponemos la derogación de la LOCE y de la LOU sustituyéndolas por una Ley de Calidad para la Igualdad y su financiación y una nueva Ley de Universidades en consonancia con las demandas reales; la disminución del número de alumnos por aula; una buena red pública de centros con incremento de plazas en Educación infantil (ciclo 0-3), Formación Profesional y Enseñanzas de régimen especial; revisión de la política de conciertos educativos; cuerpo único de docentes, con su correspondiente estatuto; revisión de los acuerdos con la Iglesia católica; religión fuera del currículum escolar; equiparación del gasto en becas a la UE, y otras muchas conducentes siempre a esa clara opción por la educación pública, laica y de calidad.

7.- Pues que estamos totalmente en contra, entre otras cuestiones, porque I.U. tiene su propio Plan alternativo de federalismo. Con todo, creo que este tema excede al espacio que tenemos y probablemente al interés ciudadano por estos lares.

8.- La reforma del Senado es algo que se impone por la ineficacia del modelo actual para el desarrollo del Estado de las Autonomías. Para I.U. esta reforma debe llevarse a cabo desde un modelo federalizante para que llegue a ser una verdadera cámara de representación territorial, que sirva para el diálogo entre los representantes de las diferentes CCAA y que haga compatible el respeto a las identidades nacionales y regionales con la búsqueda de la solidaridad entre todas ellas.
Nuestra propuesta no se conforma con retocar el título III de la constitución, sino que implica cambiar aspectos importantes de los títulos III y VIII. Sobre la composición creemos que sin tener un número excesivo sí debería haber un número fijo de senadores por cada comunidad autónoma e igual para todas ellas, mas otro suplementario en función de la población de cada una de ellas.

9.- Tan solo añadir que como reza nuestra campaña, en Izquierda Unida somos capaces de soñar, pero también de gobernar; que junto a la izquierda de verdad, pedimos la palabra y que si la gente que se movilizó en las calles contra la guerra, el prestige, la precariedad laboral o la contraofensiva educativa del gobierno de Aznar, va a votar y nos apoya, es decir, si esos miles de jóvenes, de mujeres, de ecologistas, de trabajadores/as… movilizados lo quieren, el PP no revalidará su mayoría absoluta y nosotros, desde I.U. consolidaremos ese tercer espacio político, cultural y social que este país necesita. Con vuestro voto será posible PALABRA.